En la costa toscana de Italia, con vistas al mar Tirreno cerca del pequeño pueblo de Bolgheri, se encuentra una ladera mágica. El vino que se elabora aquí nunca debió existir. El potencial de esta ladera desaprovechada fue finalmente reconocido en la década de 1980 cuando, contra todo pronóstico, consejos y tradiciones locales, se plantaron las primeras vides. Durante las siguientes tres décadas, el viñedo ha revelado muchos secretos, pero aún quedan muchos más por descubrir.
En Masseto, intentamos intervenir lo menos posible en los vinos. Nuestro objetivo es simplemente capturar la esencia de la naturaleza y elevarla al más alto nivel. Se trata de un viñedo increíble y muy desafiante, y de un vino elaborado con gran sencillez. Tenemos depósitos. Tenemos barricas. Tenemos flujo por gravedad. Y tenemos personas que se preocupan por el vino. Eso es todo. Esa es nuestra filosofía.
Abrir una botella es desatar un caleidoscopio líquido. Una rara combinación de suntuosa opulencia y elegante refinamiento. Como tributo a su fuerza agreste, a su suavidad y a la deuda que tiene con el suelo del que surge, Masseto debe su nombre a los racimos de arcilla azul dura, llamados "massi", que se forman en la superficie del viñedo.