Louis-Michel Liger-Belair fundó este Domaine en el año 2000, pero la familia Liger-Belair lleva elaborando vinos de calidad en Vosne-Romanée desde hace casi 200 años. Louis Liger-Belair, general de Napoleón, adquirió el Château de Vosne y un número impresionante de parcelas privilegiadas en 1815. Sin embargo, como ocurre en la historia de muchos Domaines de Borgoña, las leyes de herencia provocaron la fragmentación de las propiedades familiares y, a mediados del siglo XX, la familia Liger-Belair había vuelto a la profesión militar, alcanzando el conde Henry, padre de Louis-Michel, el rango de general al igual que su antepasado Louis. No obstante, un joven Louis-Michel declaró su intención de hacerse cargo finalmente de las propiedades familiares restantes, y así lo hizo en el año 2000 tras terminar sus estudios de ingeniería agrícola y enología.
Hoy en día, la gloria del nombre Liger-Belair vive en este Domaine de producción pequeña pero prestigiosa, que cuenta entre sus posesiones con el grand cru más pequeño de Borgoña y la AOC más pequeña de Francia, La Romanée, de la cual es el único propietario. Louis-Michel cree que la calidad de los vinos que produce reside en el viñedo; sostiene que la vid es un ente vivo y que no debería ser sometida a nada que nosotros mismos no pudiéramos tolerar. El Domaine se adhiere a la creencia de que cuanto menos se haga en la bodega y en la cava, mejores resultan los vinos.
Los vinos del Comte Liger-Belair, elaborados principalmente con Pinot Noir, siguen principios biodinámicos y los viñedos se aran con caballos. Se favorecen tiempos de maceración cortos para evitar la sobreextracción, y el Domaine utiliza mayoritariamente roble nuevo.
Los vinos elegantemente estructurados del Domaine du Comte Liger-Belair son muy codiciados, a pesar de la juventud del Domaine. El vino monopole La Romanée se encuentra habitualmente entre los vinos más caros producidos en Borgoña.